Inicio/Terapia individual
Terapia psicológica individual en Petrer y online
Un espacio para entender qué te pasa y empezar a vivir de otra manera
No necesitas llegar a terapia sabiendo exactamente qué te pasa. Puede que tengas ansiedad, que lleves una temporada más triste o que estés agotada de exigirte y de intentar llegar siempre a todo.
60€
por sesión de 60 minutos
- Presencial en Avinguda Felip V, 7, Petrer
- Online por videollamada
- Primera conversación: 30 min · 30 €
Motivos por los que puedes empezar terapia
No necesitas identificarte con un diagnóstico para pedir ayuda. A veces sabemos perfectamente qué nos ocurre y otras simplemente sentimos que algo no va bien. Estas son algunas de las cuestiones que trabajamos:
“No me gusta lo que veo en el espejo”
Imagen corporal
Cuando la preocupación por tu aspecto condiciona cómo te sientes, cómo te relacionas, la ropa que utilizas, los planes que haces o la manera en la que te hablas.
“La comida ocupa demasiado espacio en mi cabeza”
Relación con la comida y el ejercicio
Culpa al comer, reglas rígidas, miedo a determinados alimentos, compensaciones o una relación con el ejercicio que genera más obligación y ansiedad que bienestar.
“Sé lo que me hace bien, pero no consigo mantenerlo”
Cambio de hábitos y rutinas
Cuando te cuesta organizar tu día a día, mantener rutinas que te hagan bien o cambiar hábitos que sabes que te perjudican. Entendemos qué está dificultando esos cambios y construimos hábitos más sostenibles en el descanso, la alimentación, el movimiento o el autocuidado.
“Mi cabeza no para nunca”
Ansiedad
Preocupación constante, pensamientos que no paran, anticipación, tensión, miedo, sensación de no poder desconectar, dificultad para dormir o situaciones que has empezado a evitar por cómo te hacen sentir.
“Funciono en piloto automático”
Depresión y bajo estado de ánimo
Tristeza, apatía, falta de energía, pérdida de interés, desesperanza o esa sensación de estar cumpliendo con los días sin llegar realmente a disfrutarlos.
“Me comparo y siempre salgo perdiendo”
Autoestima e inseguridad
Sentir que no eres suficiente, dudar constantemente de ti, compararte, necesitar la aprobación de los demás o tener dificultades para reconocer tu propio valor.
“Hasta descansar me da culpa”
Autoexigencia y perfeccionismo
Sentir que siempre podrías estar haciendo más, miedo a equivocarte, dificultad para descansar, culpa cuando no produces o una voz interna que nunca parece estar satisfecha contigo.
“No sé decir que no”
Relaciones, dependencia y límites
Dificultad para decir que no, miedo al rechazo o al abandono, necesidad de agradar, conflictos en tus relaciones o tendencia a anteponer continuamente las necesidades de los demás.
“Lo he perdido y no sé cómo seguir”
Duelo y pérdidas
La muerte de alguien querido, una ruptura, un cambio de etapa o una pérdida que nadie más parece ver, y que sigue doliendo aunque la vida te pida seguir adelante.
“Pasó hace tiempo, pero sigue aquí”
Trauma y experiencias difíciles
Vivencias que dejaron huella y que siguen apareciendo en forma de miedo, alerta, bloqueo, culpa o en la manera en la que te relacionas contigo y con los demás.
Y también podemos empezar simplemente porque hay algo que te está haciendo sufrir y necesitas un espacio para entenderlo.
¿Te has reconocido en alguna?
Cuéntamelo por WhatsApp y buscamos un hueco para la primera conversación, en Petrer u online.
Cómo entiendo la terapia
La terapia no trata de decirte cómo deberías vivir
Mi trabajo no consiste en darte una lista de instrucciones para que te conviertas en una versión “mejor” de ti. Tampoco quiero que la terapia sea otro lugar en el que tengas que hacerlo todo bien.
Qué has vivido y qué has aprendido
Tu historia, y las estrategias que pusiste en marcha para protegerte, aunque algunas ya te estén haciendo daño.
Qué necesitas y qué quieres
Distinguir qué parte de lo que te exiges responde a ti y qué parte viene de lo que aprendiste que deberías ser.
El contexto también cuenta
Como mujeres hemos crecido rodeadas de mensajes sobre cómo comportarnos, cuidarnos, vernos, querer o ser madres. A veces cuesta distinguir nuestra propia voz en medio de ese ruido.
El objetivo: criterio propio
Que puedas conocerte, comprenderte y tomar decisiones cada vez más desde ti y menos desde el miedo, la culpa o las expectativas de los demás.
Tu proceso no tiene que parecerse al de nadie más
No trabajo con una duración cerrada ni puedo decirte antes de conocerte cuánto tiempo necesitarás estar en terapia. Hay procesos más cortos y otros que necesitan más tiempo.
También hay momentos en los que necesitamos vernos con más frecuencia y otros en los que tiene sentido dejar más espacio entre sesiones. Por eso iremos revisando juntas cómo estás, qué necesitas y qué frecuencia tiene sentido en cada momento.
Sesiones individuales
60€
60 minutos · online o presencial en Petrer
Especialmente al principio, suele ser recomendable vernos cada semana si es posible. Conforme el proceso avanza, podemos ir espaciando las sesiones.
Acompañamiento inicial: los primeros meses, más fáciles
El comienzo de un proceso suele ser el momento en el que necesitamos vernos con más frecuencia, y por eso los primeros meses pueden ser los más exigentes económicamente. En lugar de pagar todas las sesiones de cada mes, repartimos el importe de esta primera etapa en mensualidades estables.
4 meses · 12 sesiones
180€/mes
Pensado para acompañar y facilitar económicamente la primera etapa del proceso.
- Meses 1 y 2: una sesión cada semana
- Meses 3 y 4: dos sesiones al mes
- Total: 720 €
Con el formato habitual, los dos primeros meses serían de 240 €. Así, los cuatro se quedan en 180 €.
6 meses · 16 sesiones
160€/mes
Una modalidad más larga que acompaña también la transición hacia un seguimiento más espaciado.
- Meses 1 y 2: una sesión cada semana
- Meses 3 a 6: dos sesiones al mes
- Total: 960 €
No significa que tu terapia dure 4 o 6 meses
No es un programa cerrado ni promete completar tu proceso en ese tiempo. Cuando termine, revisaremos juntas cómo estás y, si tiene sentido seguir, continuaremos con sesiones individuales de 60 €.
¿Y si necesito finalizar antes?
Puedes hacerlo. Se calculan las sesiones ya realizadas a la tarifa individual de 60 € y se descuenta lo que ya hayas abonado. Si queda alguna diferencia por sesiones realizadas, se abona.
Antes de empezar, una primera conversación
No quiero que tengas que elegir entre una sesión suelta, cuatro meses o seis meses sin que antes hayamos hablado. Podrás contarme qué te preocupa, preguntarme todo lo que necesites sobre mi forma de trabajar y valorar juntas qué acompañamiento tiene más sentido para ti.
Puede que sean sesiones sueltas, puede que tenga sentido uno de los acompañamientos, o puede que considere que otro recurso o profesional puede ayudarte mejor en este momento.
No se trata de venderte terapia. Se trata de saber si tiene sentido que trabajemos juntas y, si es así, cómo hacerlo.
Lo que suele preguntarse antes de empezar
¿Cuánto dura y cuánto cuesta una sesión de terapia?
Las sesiones individuales duran 60 minutos y cuestan 60 €, tanto presenciales en Petrer como online.
¿Cómo es la primera conversación?
Es una primera toma de contacto de 30 minutos (30 €) para conocernos, resolver tus dudas sobre mi forma de trabajar y valorar juntas qué tipo de acompañamiento tiene más sentido para ti.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende de tu situación particular. No trabajo con una duración cerrada: lo iremos revisando juntas a lo largo del proceso.
¿Con qué frecuencia nos veremos?
Especialmente al principio suele ser recomendable vernos cada semana, si es posible. Conforme el proceso avanza, podemos ir espaciando las sesiones.
¿La terapia online funciona igual que la presencial?
Sí. La sesión online tiene la misma duración, el mismo precio y el mismo enfoque. Solo necesitas un lugar tranquilo donde puedas hablar con intimidad.
¿Dónde está la consulta?
En Avinguda Felip V, 7, 03610 Petrer (Alicante).
Podemos empezar simplemente hablando
Si llevas tiempo sintiendo ansiedad, tristeza, exigencia, inseguridad o culpa, o simplemente sabes que algo no está bien aunque todavía no sepas explicarlo, podemos empezar por ahí.